sábado, 14 de marzo de 2009

EN LOS ORÍGENES DE LA SEMANA SANTA.

Ya queda poco para Semana Santa y muchas personas piensan que ese momento del año en que, dependiendo de cuándo se da la primera luna llena después de la primavera, se sacan los santos a la calle, es algo intrínsecamente español, que se da en este país desde el siglo XVI (o poco antes) y como consecuencia directa de la manifestación pública del poder de la Iglesia Católica sobre nuestra sociedad. Sin entrar en ser exhaustivo, vamos a ver que eso de "pasear divinidades" viene de un poco más lejos, vamos, desde el siglo I d.C. por lo menos, y que, aunque el formato haya cambiado un tanto, se sigue haciendo lo mismo que se hacía hace 2000 en casi todo el orbe mediterráneo. Apenas si hemos cambiado en este aspecto, lo que viene a demostrar (al menos parcialmente) que las manifestaciones religiosas son las mismas, en los mismos sitios, aunque la religión en sí haya cambiado.
En época romana ya existía el concepto de "procesión", que se denominaban POMPA. Estas podían ser religiosas, civiles, vinculadas a los juegos... aunque en la mayoría de los casos siempre aparecía alguna divinidad por allí sacralizando el asunto. Estas divinidades eran paseadas en lo que hoy llamaríamos pasos, o andas (que dirían en Baena), y que los romanos llamaban FERCULUM. Luego, estos pasos, eran decorados con tronos, imágenes, etc., que acababan frecuentemente decoradas con todo tipo de ricos ropajes, joyas, mantos... que eran denominados genéricamente EXUUIAE. Pero dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que vuelco tres, de diferente cronología, para que así se pueda ver una pequeña secuencia de la evolución de esta manifestación de la religiosidad mediterránea.

1. FRESCO DE LA CASA DE LE NOZZE DI ERCOLE (s. I d.C.):


Se trata de un fresco de una casa pompeyana que se encuentra bastante deteriorado, pero que fue copiado por Francesco Moretti en el XIX, imagen que es la que se presenta. En ella aparece el héroe, Hércules, que va a desposar a Ebe ante la mirada de la Venus Pompeyana. Lo que interesa es que toda la escena, protagonizada por semidivinidades, está enmarcada por una pompa donde varios individuos transportan unos primitivos fercula decorados con templos (aedes) y árboles sagrados. 

2. RELIEVE DE UN ARA VOTIVA DEL FITZWILLIAM MUSEUM DE CAMBRIGDE (s. II d.C.):


Cuatro galos portan un ferculum con una sella (vamos, el trono) decorada con las exuuiae de la Magna Mater, que en este caso no aparece como una imagen, sino con sus atributos. Sobre las andas, dos figuras que flanquean el trono, decorada toda la escena con ramas. No hace falta ser un experto en nada para ver que el prototipo de "paso" ya está aquí consolidado. Y, para colmo, las andas están decoradas con relieves idénticos a los que hoy decoran estos elementos, ya sean antiguos o actuales. En este caso sí se pasea a la divinidad, aunque se la represente a través de sus atributos, y no con su imagen. 

3. POMPA CIRCENSIS REPRESENTADA EN UN SARCÓFAGO DE SAN LORENZO FUORI LE MURA (s. IV d.C.): 


La inauguración de los juegos circenses aparece abierta con una procesión donde encontramos a la diosa Cibeles (con trono y leones) sobre un paso enorme, llevado por muchos fieles; detrás, músicos, tocando y acompañados de lo que parecen soldados; cierra la comitiva otro paso, ahora con una imagen de la Victoria, portada también por varios fieles. En fin, qué decir... paso, banda de música, autoridades y otro paso... 

Luego, este tipo de procesiones pasarán al cristianismo tal cual, sustituyendo dioses por santos y exuuiae por reliquias. Todo lo demás, idéntico. Sabemos que, en época de grandes males, sequías o peligros, se procesionaba a los santos. Las fuentes históricas nos informan de cómo los zaragozanos, en época visigoda, se libraron del asedio de una de tantas incursiones francas que sufría su territorio porque se pusieron a procesionar una reliquia de San Vicente por las murallas de la ciudad, y a los aguerridos soldados francos les entró el canguelo y salieron por piernas. 

Por consiguiente, y para resumir, a la altura del siglo IV d.C. ya tenemos lo que nosotros llamaríamos "una procesión", con todas las características actuales. Más tarde el Cristianismo, en un bien conocido proceso, se adaptará a los usos y costumbres tradicionales, cristianizando el tiempo, las fiestas, las costumbres, etc....

Y es que, como he dicho antes, para algunas cosas no hemos cambiado nada. 


7 comentarios:

Lisístrata dijo...

Muy didáctico Jerónimo. Llevaré tu sencillo y gráfico artículo a algunos confines docentes, con tu permiso.

saludos

Jerónimo Sánchez dijo...

Para eso está Lisístrata, para eso está... siempre citando la fuente, claro.

Por cierto, si te interesa el tema es imprescindible que te busques el siguiente libro, del que te mando detalles en la web
http://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=63623

Vas a flipar... te lo aseguro....

Si no lo encuentras, usa la base de datos REBIUN que te dirá en qué bibliotecas está y, a través de la cual, creo, puedes lograr un préstamo.

Saludos y buena Semana Santa... que yo me iré si puedo a la playa.

Lisístrata dijo...

No te preocupes, siempre cito, "probe" en "conosimientos" pero honrá, jeejej.

Ya he usado textos de la red en otras ocasiones y aparte de imprimírselos en formato word con webgrafía al final, les pongo directamente la página dnd los hayé, así pues leerán tu blog en directo tb.

A disfrutar de la playa Jerónimo, yo me iré al campo y espero igualmente descansar un poco.
Investigaré las páginas sugeridas amablemente por ti, gracias de nuevo.

>:o]

casandra dijo...

Ah! que suerte tenéis los funcionarios que aun podéis vacanear.
Jerónimo, es muy interesante tu artículo, pero con el que de verdad he flipado es con tu estudio del antiguo mihrab, ese merece un día unas cañas y poderlo hablar y conversar contigo.
Respecto a la Semana Santa, su aplastante estética barroca yo creo que habla también de un momento crucial de su formación como tradición concreta.
Los cortejos han existido yo creo que desde siempre, pero las señas de identidad de nuestra semana, están en las duras épocas del Santo Oficio. Los reos y proscritos tenían vetada la entrada en los templos, por lo que cuando se les ajusticiaba, se les administraban las últimas bendiciones sacando las imágenes a la calle para que acompañaran a los herejes hasta el sitio de su tormento. No puedo evitar ver este ingrediente oscuro de dominación en las primaverales procesiones.

Jerónimo Sánchez dijo...

Muchas gracias por tus comentarios, Casandra. En cuanto a lo de la Semana Santa, es evidente que ahora tiene una estética barroca de final de fiesta en un auto de fe. Pero incluso en esto la Iglesia de la Edad Moderna se apropió de algo tan antiguo como procesionar ídolos, que tenía una carga de popularidad muy grande. Por cierto, sacando santos a la calle no tanto para darle el "finiquito" a los presos como para purificar a la ciudad y a la comunidad del mal. Se lo he dicho a Lisístrata: al que le interese le recomiendo el libro de Jesús Fernández Jurado, un auténtico especialista en Semana Santa... y es agnóstico, eh.
Respecto a lo del mihrab, bueno, yo creo que lo es. Por fin me pude poner en contacto con Eskander, de la Biblioteca Nacional de Irak, un caballero y un comprometido con la cultura. Su correo rezuma tristeza y resignación, pero se ha comprometido a echarme una mano para lograr datos e imágenes del mihrab de Bagdad. Ya es más que algunos supuestos popes de la ciencia occidental que, desde sus cómodas butacas de despacho universitario ni se han dignado en contestarme. Y sí, cuando queráis hablamos del mihrab... y de lo que sea.
Gracias otra vez.

Juan Antonio Cañero dijo...

Hola Jerónimo, he llegado a tu blog gracias a un enlace que Lisístrata me dejo en el mío para que ampliara información sobre este tema, así que doy fe de que deja reseñas y divulga tu blog ;).

Me gustaría aportar algo sobre el origen de la Semana Santa, pero exclusivamente la católica, no otra manifestación religiosa.

Según Miguel Vázquez, profesor de Historia de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, la Semana Santa se uso como contrapropaganda al movimiento reformista de Lutero.

Con la invención de la imprenta, la Iglesia temía perder su poder hegemónico de interpretación de las Sagradas Escrituras, como sucedió en casos como en el de Lutero. Además de por esta razón, el analfabetismo que se extendía incluso entre la parte baja de la jerarquía eclesiástica provocaba que se hicieran interpretaciones tan lejanas de lo escrito en la Biblia que incluso se caía en herejía.
Para solucionar esto, entre otras muchas acciones organizadas desde la Congregación de Propaganda Fide, puesta en marcha por el papa Gregorio XIII, se usó la iconografía como método para transmitir el mensaje de la Iglesia a todo el pueblo, rompiendo la barrera del analfabetismo.

Sin más, un saludo y espero poder seguir tu blog

Jerónimo Sánchez dijo...

Hola Juan Antonio:
ante todo, encantado de verte por aquí... me parece muy interesante tu aportación, centrada en la Semana Santa normalizada en época barroca, entre otras cosas como medio de "Propaganda", como bien dices. Lo que pasa que yo, en mi ignorancia, sólo he hablado del acto de SACAR SANTOS a la calle, núcleo indiscutible de la Semana Santa lúdica actual, cuyo origen es una forma mediterránea de manifestación religiosa. De las otras implicaciones, orígenes y reminiscencias barrocas de la Semana Santa no hablo porque no entiendo mucho, la verdad.
Lo dicho, gracias por tu acertado comentario y por andar por aquí.