sábado, 20 de diciembre de 2008

JARAMAGO 1... SECUNDA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD


Hoy comienza una nueva serie, JARAMAGO, que la dedicaré, no a aquellos yacimientos olvidados, excavados o expoliados, sino a aquellos yacimientos o áreas de yacimientos que, habiendo sido excavados recientemente, sufren el olvido y la infamia de unas administraciones que, tras gastarse una millonada en excavarlos, los abandonan, a la espera de que el tiempo, los clandestinos, las basuras o algunos desaprensivos vecinos los terminen de destruir, borrando así para siempre su memoria, y permitiendo que se pierdan datos de nuestra historia, la de todos, que estas mismas administraciones tienen la obligación de proteger. 
Uno de los casos más sangrantes en la ciudad de Córdoba -pero no el único- es, quizás, el de los restos arqueológicos de Secunda, la Saqunda de las crónicas omeyas. Y aunque algún purista del ayuntamiento dirá que esto no es, estrictamente, Patrimonio de la Humanidad, he decir que tampoco lo es Medina Azahara y nadie se plantea que allí se dejen crecer estos impresionantes arbustos de toda clase. 
La historia de este barrio cordobés es triste, muy triste, y lejos está de mí intentar siquiera emular los magníficos relatos del blog amigo de Puerta Osario. Seré breve. Aunque las noticias que tenemos de este uicus (barrio en latín) son fundamentalmente islámicas, hay que decir que ya en la Antigüedad Tardía se encontraba allí uno de los monasterios más impresionantes de la Córdoba visigoda, San Cristóbal, sobre el que seguramente se arremolinarían no pocas casas y chozas, siguiendo un proceso muy bien conocido para el final de la Antigüedad, donde basílicas y monasterios se convierten en nuevos focos de poblamiento extraurbano. Luego, no tenemos noticias de este barrio hasta la sublevación del mismo, que le echó un pulso al emir omeya al-Hakem I, hasta el punto que incomunicó la ciudad con el resto del emirato. Sofocada la revuelta y ejecutados sus dirigentes, se prohibió su reedificación. Así, oculto, permaneció hasta el año 1995, en que unas excavaciones lo sacaron a la luz, a socaire de la "inminente" construcción del edificio de Koolhaas (llámenlo ustedes como quieran). Tras estas excavaciones, donde parece que todo el barrio es del siglo VIII d.C. (y digo parece porque no están nada claras las cronologías cerámicas empleadas para datar el yacimiento), el yacimiento se olvidó por completo. Al principio por allí aparecían unos chavales con fungicida para quitar las hierbas, pero ahora ya no van, y no es raro encontrarse a grupitos de vecinos que, en parejas, saltan las alambradas buscando espárragos entre los muros abandonados y medio destruidos, debido a su deleznable consistencia. 
Como decía mi abuela, que vivió no pocos años en Acera Pintada, "del puente para allá no es Córdoba". Y esa mentalidad de omeya resentido sigue existiendo en nuestras administraciones. De hecho, en las gestiones que hace el Ayuntamiento para "recalificar" todo nuestro casco histórico como Patrimonio de la Humanidad, Secunda, Saqunda, El Campo de la Verdad... ni aparece, a pesar de que, como se puede observar, hay un barrio completo de Córdoba dispuesto para ser excavado. Pero claro, aquí interesa más hacer un edificio cuya utilidad, seamos sinceros, es cuando menos dudosa. Siga, pues, la historia de marginación, olvido y desprecio de Córdoba hacia este barrio, azotado por revueltas, inundaciones, olvidos institucionales... Ya saldrá adelante, como siempre, por sí mismo. 
Curioso modo de proceder de un consistorio "de izquierdas": gasta millones en la Calahorra y entorno y no es capaz de gastar un euro cinco metros más allá, en una de las zonas más empobrecidas de la ciudad. Extraña forma de ver las cosas de nuestros gestores políticos: van a arrasar una rosaleda con la excusa de la cultura y, sin embargo, dejan crecer esparragueras en un yacimiento único... Paradojas de la vida, será que prefieren ver cómo crecen los espárragos para ser consumidos en los peroles vecinales donde van a "cazar" votos de incultura. 


2 comentarios:

Rafael Jiménez dijo...

A este paso antes será declarado el jaramago especie protegida.

Por otra parte parece excelente esta serie que has creado porque puede servir para recordar y reivindicar los yacimientos como éstos, una prueba más del despilfarro de las administraciones.

Saludos.

Jerónimo Sánchez dijo...

La verdad es que, para dejarlo así, mejor no tocar nada. Es más científico, más económico y menos agresivo.