viernes, 19 de noviembre de 2010

YA TOCABA


Sin alharacas, sin estridencias, sin operaciones mediáticas... pero sin parar, sin descanso y, sobre todo, con una constancia fruto de una determinación poco habitual... esa es Lola Baena, la directora del que es el segundo museo arqueológico de España, tras el Museo Arqueológico Nacional, y el primero, sin duda, en calidad y cantidad de colecciones propias.

El otro día le concedieron el Premio Juan Bernier por esa trayectoria, callada, pero constante, de defensa, investigación y difusión de las colecciones del Museo Arqueológico y del teatro romano que se encuentra en su sótano. Además, la hicieron académica, lo que sin duda imprimirá una fuerza y una vitalidad a esta institución, acusada (no sin falta de razón) de bastante ajada y paralizada. Todo ello le valió el reconocimiento público de los medios de comunicación, que con demasiada frecuencia miran para otro lado cuando de museos y arqueología se trata, al menos en esta ciudad que presume de tanto de su pasado.

De su valía ya se dieron cuenta antes fuera de Córdoba, como pasa siempre. Pocas personas saben que Lola es vocal del Patronato del Museo Arqueológico Nacional, todo un reconocimiento a las personas cuya trayectoria museográfica supone un plus para esta institución. Aunque ha tardado el reconocimiento propio, por lo menos se ha producido. Espero de que sea señal de que las cosas están cambiando en esta ciudad y se reconoce el trabajo de la gente.

Y espero, también, que las zancadillas que se le han puesto y se le ponen, cada vez más fuertes y desde más arriba, dejen paso a un mayor apoyo a su labor, como parte fundamental en el panorama cultural de esta ciudad. Pero hoy es día para alegrarse, sin olvidar a la verdadera protagonista.

... no es muy normal, pero a veces las buenas noticias vienen a pares....

¡¡¡ ENHORABUENA, LOLA !!!!

10 comentarios:

Paco Muñoz dijo...

Y yo que me alegro y constato que ya era hora también que se la reconociera su labor.

Enhorabuena Lola.

Jerónimo Sánchez dijo...

Cierto amigo Paco, cierto... tú sabes que aquí hay gente que mueve el aire con los brazos y está saliendo el periódico una semana... y hay gente como Lola que lleva AÑOS currando por la cultura de esta ciudad y sólo le han puesto zancadillas... en fin, qué te voy a contar a ti de cómo funciona esto....

Lisístrata dijo...

Encantada de saber de Lola Baena a tu través, Jerónimo. Me alegra mucho saber de su existencia y de su gran trabajo en favor de la cultura.
¡Felicidades Lola!

Anónimo dijo...

Ya le dan este premio a cualquiera!

Anónimo dijo...

Pobre, siempre salvando las zancadillas que le ponen delante! Ya de paso podríamos proponer su beatificación

Anónimo dijo...

¿Qué pasa, tocayo anónimo, que ya no te interesa seguir escribiendo (que no debatiendo, por desgracia) en la entrada sobre el Gengis Kan de la Museografía? ¿Y como rebote tienes que criticar la labor bien hecha de Lola Baena? Muy técnico eso de "cartucho que no te escucho", y también muy sensato. (Lo siento, pero las horas de escritura y la IP te delatan bastante).

José Luis Espejo Lozano dijo...

Enhorabuena. Muchas felicidades y muchas gracias por tu labor.

Anónimo dijo...

Uy, qué miedo das con eso de la IP! Qué pasa que rastreas a todos los que no piensan como tú y los metes en tu lista negra? Así no, así no funciona un investigador... Hay que saber aceptar las críticas, reconocer la ironía y no ser tan picajoso.

Jerónimo Sánchez dijo...

Vamos a ver, para Anónimo 1, 2, 3 y 4... que al final son el mismo (y lo mismo)... controlad vuestra múltiple personalidad... os puede jugar una mala pasada, ya lo sabéis (algunos mataos no aprenden nunca).
Y bueno, precisamente "anónimos" no creo que sean las personas más indicadas para señalar con el dedo a nada ni a nadie. Pero vamos, esa es la mejor tradición de la arqueología cordobesa: tirar piedras y esconder la mano (y, bueno, el resto del cuerpo), y si pueden pillar a algún idiota que dé la cara, pues mejor.

Anónimo dijo...

¿reconocer la ironía? Perdona, pero existe una gran diferencia entre ironía y mala leche. Sin sentido, sólo mala baba. Y no pretendo meter miedo a nadie, simplemente informarte de que te escondes fatal. De aquí no va a salir, no te preocupes. Por si querías pasar desapercibido, lo digo. Por si tus ataques a todo lo que se mueve, ante tu incapacidad para debatir razonadamente, te crees que es signo de inteligencia. Por si algún día te das cuenta de que tu postura no es tan inteligente. Porque hasta para esconder la mano hace falta un poquito de habilidad. Más que nada por esas cosillas.