HOY VIENE en el Diario Córdoba
una noticia "enlatada". Se ve que no tenían más noticias de la sección cultural y han tirado de una de hace un mes, en concreto del día de los Museos. En esta noticia aparece Córdoba como la provincia andaluza con más museos, en un alarde de proyección estadística que, supuestamente, tiene que dejar a todos los cordobitas con la boca abierta y moviendo la cabeza de forma autocomplaciente ante tamaña demostración al mundo de lo culturillas que somos.
Ahora bien, LO QUE NO DICE LA NOTICIA es CÓMO están esos museos. A ningún periodista se le ha ocurrido ir a verlos. Seguro que ni siquiera saben quiénes los dirigen, o qué personal tienen, o qué presupuesto manejan.... No, eso no lo pone. Por dos razones: primera porque hay que darse el curro de investigación y eso, en esta ciudad y en este periódico no se lleva; segunda, porque el resultado sería tan deprimente que no se publicaría nunca, ante lo esperpéntico de algunas situaciones. Salvo algunos museos de la capital y algunos destacados museos de la provincia (Priego de Córdoba, p.e.), con una larga tradición y que a duras penas mantienen servicios, personal y actividades, los demás apenas si sobreviven a duras penas, sin presupuesto, sin personal, sin recursos, sin planes de actuación, sin interés ni apoyo político alguno, con instalaciones tercermundistas, sin archivos, sin salas de reserva, ni de restauración, con exposiciones y vitrinas que parecen sacadas de una peli de esas de miedo con científico loco de por medio, sin horarios de apertura, sin difusión...
¿Qué es lo que nadie cuenta
de los museos cordobeses? su duro, durísimo día a día, sólo paliado por el voluntarismo de ciertas personas que han luchado durante años porque en su localidad exista un centro donde custodiar la riqueza arqueológica, etnológica o paleontológica... y que pueda ser centro de visitas, generador de turismo cultural y centro de investigación.
Animo a los intrépidos periodistas a que se den una vuelta por estos museos... los llevo yo en el coche si hace falta, y que vean la realidad, no las estadísticas, que la enmascaran.
Porque si no trabajamos entre todos para que estos museos se preserven, se enriquezcan y se institucionalice su cuidado, ocurrirá que, cuándo las personas que ahora los custodian desinteresadamente o los voluntarios que los gestionan desaparezcan, desaparecerán con ellos los propios museos... y entonces ya no tendremos estadísticas estupendas de las que chulear y sentirnos todos tan orgullosamente culturillas. Así que, ya se puedan estar dando prisa... antes de que desaparezcan engullidos por esta crisis.