VERANEARTEfolleto.3
Aquí os dejo el programa de difusión para el verano del Museo de Bellas Artes... Espero que la gente se anime y participe en actividades de este tipo, donde los chavales disfrutan haciendo cosas que, habitualmente, no pueden hacer y, además, en ese marco incomparable que es el Museo. Para los que se quedan en la ciudad, puede ser una interesante alternativa al ocio tradicional.
domingo, 21 de junio de 2009
miércoles, 17 de junio de 2009
I JORNADAS CULTURALES VESCI, en Doña Mencía.

Si hay una asociación activa, preocupada por el patrimonio histórico y natural a nivel local y comprometida con su defensa, esa es la Asociación Vesci-El Laderón, de Doña Mencía, donde un nutrido grupo de personas forman uno de los colectivos que, con sinceridad, más envidio -sanamente, claro- de la provincia. Ejemplo a seguir en materia asociativa y, sobre todo, de actividades a nivel local, de implicación vecinal y de reactivación de la cultura desde los propios ciudadanos.
Os adjunto, para todos aquellos que os interese el patrimonio y la naturaleza de las Subbéticas, el cartel de las primeras jornadas que organizan, donde se ve claramente cómo, desde la acción ciudadana, se puede - y se debe - movilizar a la sociedad. Si vais no sólo disfrutaréis de estupendas conferencias... también podréis disfrutar de la increíble vida nocturna de Doña Mencía.
Estáis todos invitados.
domingo, 14 de junio de 2009
FORO SOBRE LA SITUACIÓN LABORAL DE LA ARQUEOLOGÍA EN CÓRDOBA
El otro día, una amiga me mandó este enlace.
Lo estuve viendo por encima, me pareció interesante, y lo colgué en el uno de los poquísimos sitios de internet en Córdoba [pica aquí] donde se puede ver información independiente, sin censura previa, la cual está muy implantada en los diarios locales, especialmente en el Diario Córdoba.
Pues bien, he estado varios días dándome una vuelta por este foro virtual, leyendo a unos y a otros. He de reconocer que, en mi caso, no me afecta mucho el tema laboral y, por esa y por otras razones, no he entrado a debatir en él. Pero, la verdad, no salgo de mi asombro con algunas cosas que pasan en la Arqueología Cordobesa. Siempre he creído en las reivindicaciones laborales y en la organización de los trabajadores para defender sus derechos; por ello, vaya por delante mis simpatías y mi reconocimiento hacia esta labor tan ingrata... Pero vayamos por partes:
1. Me llama la atención que, en los años de bonanza, cuando había mucho trabajo y un montón de gente se metía en la "arqueología" desde otras especialidades (hay hasta geólogos) porque "no parabas", nadie se quejó de las condiciones laborales. Es más, nadie se quejaba de cómo se machacaban sistemáticamente los yacimientos y se destruía el patrimonio cordobés a una velocidad inusitada. Si te despedían, simplemente, te ibas a otra empresa o montabas la tuya, en algunos casos explotando a los demás como habían explotado al nuevo empresario. Había trabajo. Y si se destruían los yacimientos, pues era culpa de Cultura o de la malvada Gerencia. Hoy, en ese foro, la situación laboral prima, como es lógico, pero muy pocas voces se alzan en contra de lo que significa la destrucción del patrimonio. Pero bueno, más vale tarde que nunca.
2. En teoría se trata de un foro laboral de denuncia y comunicación entre los "afectados", pero al final parece una terapia de grupo donde la gente padece el síndrome del francotirador chiflado: da igual a lo que disparen, hay que darle a algo. De vez en cuando, alguien sensato pone orden entre los que dicen lo que quieren y los que, desde dentro, quieren censurar todo aquello que no les conviene -en la mejor tradición stalinista- y entonces la cosa para un poco. Hasta la siguiente tanda, donde ya la cosa degenera y parece una sesión de alcohólicos anónimos. Este tipo de cosas resta credibilidad, ciertamente, a tan importante labor.
3. Si de credibilidad estamos hablando, pues la verdad, hay gente (este mundo es muy pequeño y nos conocemos todos, hasta los que tienen pseudónimo se ve claramente quienes son) que sí la tiene, y mucha. Pero la irrupción de determinados personajes cuya trayectoria laboral y científica deja mucho que desear, que resulta humillante en la mayoría de los casos y que, además, siempre han estado de lado de la oficialidad (cuando la oficialidad era otra, claro, y les beneficiaba), resta activos a esta causa. Insisto, todos nos conocemos, desde hace muchos años, y ver cómo ahora algunos neoconversos se dan golpes de pecho defendiendo lo contrario a lo que han estado haciendo durante años... pues la verdad, es irónico y deprimente. Además, nos hace plantearnos a algunos qué hay detrás de todo esto. Y los que estamos acostumbrados a pelear en el ámbito sindical -en la Educación, como es mi caso- sabemos que muchos de estos jóvenes idealistas acaban transformándose es rancios liberados por alguna sección sindical, resolviendo los problemas laborales más perentorios, es decir, los suyos propios, pasando de luchadores por los derechos a luchadores por su nueva y cómoda situación.
4. Las complicadas tramas de relaciones personales preexistentes se ven, asimismo, claramente, hasta el punto que algunos acaba defendiendo lo indefendible, simplemente porque quien lo hace o dice es su colega de cervecitas (o de lo que sea).
En fin, se podría decir mucho más, pero me quedo con la buena gestión de algunos, la buena intención de otros y la bondad y necesidad de esta iniciativa. Lástima que, en mi opinión, no llegará a buen puerto, no por la entrega de algunos, sino más bien porque la irán minando desde dentro esos intereses (como ha ocurrido en Tarragona) y esos otros personajes que no buscan ni proteger el Patrimonio Arqueológico ni defender la justicia laboral, sino sólo y exclusivamente su interés particular, dentro del cual está, sin duda, machacar a los que le han quitado su antigua situación de privilegio. Que digo yo que, ya puestos, estas personas podrían reclamar también, a sus actuales jefes -y jefas-, una mejora en sus paupérrimas condiciones laborales y organizar plataformas reivindicativas en otras provincias. Aunque seguro que, en ese caso, el patrimonio arqueológico de otros lugares no les interesa tanto como el de aquí.
Ánimo, y que nadie os estropee esta necesaria actividad.
miércoles, 3 de junio de 2009
EL ALÓN, DOÑA MENCÍA... UN YACIMIENTO MALDITO.
HAY yacimientos que son olvidados. Otros son destruidos. Pero otros tienen el triste privilegio de encontrarse en la categoría de yacimientos malditos, aquellos que son destruidos una y otra vez, sin piedad, sin remisión. El yacimiento arqueológico menciano de El Alón (nº 1 en el mapa) es uno de éstos. Durante la construcción del llamado Tren del Aceite, a inicios del pasado siglo (nº 2), la trinchera realizada para dicha infraestructura acabó, según noticias orales, con una gran cantidad de restos arqueológicos. La cosa quedó ahí, sabida, pero sin que supusiera nada.
Lustros después, en 1992, la realización de una carretera de alta capacidad entre Doña Mencía y Cabra supuso la destrucción de otra parte importante de este yacimiento, donde aparecieron capiteles, fustes ochavados y sillares en tales cantidades que fueron amontonados en los límites de la obra y recogidos por vecinos a título personal, aunque algunos acabaron en poder del Ayuntamiento, ante la presión de algunos ciudadanos concienciados de la magnitud del desastre. Porque fue un desastre, un expolio, a la vista de todos, y con unas administraciones que, ya en esas fechas, contaban con las competencias legales para haberlo evitado.
Muchos cordobeses y no pocos mencianos desconoces la importancia de este yacimiento. Pero los especialistas en la época Paleocristiana y Visigoda sí lo conocen. Tal es así que en una reciente visita a Córdoba de Achim Arbeiter, profesor de la Universidad de Gottigen y miembro del Instituto Arqueológico Alemán, me pidió expresamente que le acompañara al lugar, si era posible. Le dije que sí, y estuvimos en el museo de Doña Mencía y en el yacimiento. Tras una breve inspección del lugar, ambos concluimos que era más que posible que aún quedaran restos bajo un pequeño promontorio sembrado de olivares.
La próxima construcción de la autovía, también llamada del Olivar, amenaza separar la localidad de su área de expansión, de recreo, y de acabar con yacimientos únicos como El Alón, así como con otros como la necrópolis de Torre de la Plata (nº 3) o la periferia del yacimiento iberorromano de El Laderón (nº 4). Esperemos que la acción popular, tan activa en Doña Mencía, pueda imponer un criterio conservacionista tanto del Medio Ambiente como de la riqueza Arqueológica de la zona, para que no tengamos que lamentarnos, de nuevo, dentro de poco, de la tercera y definitiva destrucción de uno de los yacimientos más interesantes a nivel científico de la provincia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)